La Cueva de Benagil (Algar de Benagil) es el punto más fotografiado de la costa del Algarve: una cueva marina con una abertura circular en el techo que deja entrar luz directa sobre una pequeña playa de arena en su interior. Según las descripciones de la geología del lugar, es la única cueva de este tramo de costa, entre Lagos y Albufeira, erosionada a la vez desde los laterales por el mar y desde arriba, lo que creó esa claraboya natural. La cueva está junto a la aldea de Benagil, en la freguesia de Lagoa e Carvoeiro, municipio de Lagoa — un antiguo poblado de pescadores de poco más de 60 residentes permanentes que se ha convertido, sobre todo en verano, en uno de los puntos más visitados del Algarve.
El acceso a la cueva ha cambiado de forma notable en los últimos años debido a la masificación turística. Desde 2023 ya no es posible visitarla libremente por cuenta propia: solo se permite la entrada en tours organizados. En agosto de 2024 las normas se endurecieron aún más: nadar hasta la cueva o dentro de ella quedó prohibido, así como desembarcar o pisar la arena del interior, y dejaron de permitirse los flotadores. Los kayaks solo pueden entrar acompañados de un guía licenciado, en grupos limitados a unos seis kayaks por guía, y el tiempo que cada embarcación puede permanecer dentro de la cueva es limitado. Los operadores que incumplen estas normas se arriesgan a multas que, según la prensa, pueden ir de 300 € a 216.000 €. Dada la elevada demanda, las autoridades locales también han planteado medidas adicionales, como entradas de pago o límites diarios de visitantes, propuestas que hasta la fecha no han sido confirmadas oficialmente.
Este tour guiado en kayak tiene una duración de 2 horas, con guía disponible en cuatro idiomas, y sale de las proximidades de Benagil o de playas cercanas como la Praia da Marinha, tallada en la misma formación caliza y una de las playas más reconocibles del Algarve. El chaleco salvavidas es obligatorio durante todo el recorrido, y conviene sentirse cómodo en aguas abiertas y tener una condición física razonable, ya que remar forma parte de la experiencia. A lo largo del trayecto junto a los acantilados es habitual pasar junto a otras cuevas y formaciones rocosas más pequeñas además de la propia Cueva de Benagil.
La mejor temporada va de mayo a septiembre, cuando el mar suele estar más tranquilo. En días de viento u oleaje más fuerte, los tours en kayak suelen ser los primeros en cancelarse por seguridad, así que conviene comprobar las condiciones el día de la reserva.
No. Con las normas introducidas en agosto de 2024, nadar hasta la cueva o dentro de ella, y desembarcar en su playa interior, está prohibido, tanto para nadadores como para kayaks y barcos.
Sí. Desde 2024, los kayaks solo pueden entrar en la cueva acompañados de un guía licenciado, con grupos limitados a unos seis kayaks por guía.
Este tour guiado dura unas 2 horas, cuesta 35 € e incluye guía disponible en cuatro idiomas.
Entre mayo y septiembre el mar suele estar más tranquilo. En días de viento fuerte u oleaje, los tours en kayak suelen ser los primeros en cancelarse por seguridad.