La Fortaleza de Sagres ocupa un promontorio rocoso de cerca de 1 km de largo, 300 m de ancho y 40 m de alto, a pocos kilómetros al este del Cabo de San Vicente, en el municipio de Vila do Bispo, Algarve. Mucho antes de que existiera cualquier fortificación, el lugar ya tenía peso simbólico: el historiador griego Éforo de Cime lo llamó Hieron Akroterion ("Promontorio Sagrado") en el siglo IV a.C., nombre que Plinio el Viejo latinizó como Promontorium Sacrum, y la tradición cristiana lo vinculó a las reliquias de San Vicente, trasladadas a Lisboa en el siglo XII.
El 27 de octubre de 1443, el rey Eduardo de Portugal concedió la región de por vida al Infante Enrique — Enrique el Navegante —, que fundó allí la llamada Vila do Infante hacia 1446 y vivió en ella hasta su muerte, el 13 de noviembre de 1460. La tradición también le atribuye la creación de una "Escuela de Sagres" dedicada a la navegación, idea que los historiadores consideran hoy en gran parte un mito: la Vila do Infante solo empezó a funcionar hacia 1446, años después de que Gil Eanes doblara el Cabo Bojador (1434), una de las hazañas que la leyenda atribuye a las enseñanzas de Sagres. Aun así, el promontorio tuvo un papel genuino en el inicio de los Descubrimientos portugueses.
En 1587, el corsario inglés Francis Drake saqueó la población y destruyó gran parte de la fortificación original — el dibujo hecho por sus hombres es el registro visual más antiguo que se conoce del monumento. El terremoto de 1755 volvió a derribar las murallas, y la reconstrucción no empezó hasta 1793, bajo José de Sande Vasconcelos, que remodeló a fondo el trazado: cuartel, Casa del Gobernador, edificio junto a la cisterna, iglesia, almacenes militares y muralla exterior. Es este edificio, declarado Monumento Nacional el 16 de junio de 1910, el que hoy se visita.
En el recinto interior destaca la Rosa de los Vientos, un círculo de piedra con 32 direcciones radiantes cuyo origen sigue sin aclararse — algunos estudios apuntan a un reloj de sol del siglo XVII —, redescubierto por accidente en 1921. Cerca se alza la Iglesia de Nossa Senhora da Graça, erigida en tiempos del Infante, de nave única, bóveda de cañón y varias lápidas tumulares en su interior. En los años 1960 y 1990, sucesivas obras — la última bajo el arquitecto João Carreira — reconstruyeron parte de los edificios interiores y pintaron de blanco las murallas exteriores, el aspecto que hoy se reconoce; en 2018 se abrió, en un antiguo almacén, el Centro Expositivo Multimedia de los Descubrimientos Portugueses.
Desde la fortaleza también se distingue el Cabo de San Vicente, a pocos kilómetros al oeste — durante siglos considerado el fin del mundo conocido —, hoy señalado por un faro de 1846 de 24 m de altura, uno de los más potentes de Europa, visible hasta a 60 km de distancia.
La fortaleza abre todos los días de 9:30 a 17:30 (octubre a abril) y de 9:30 a 20:00 (mayo a septiembre), con última entrada 30 minutos antes del cierre; cierra el 1 y el 22 de enero, domingo de Pascua, 1 de mayo y 25 de diciembre. Desde la revisión de precios de enero de 2025, la entrada de adulto cuesta 10 €, con tarifa reducida de 5 € para jóvenes de 13 a 24 años, mayores de 65 años y grupos familiares; los menores de 12 años entran gratis. En 2018 fue el monumento más visitado del Algarve, con casi medio millón de visitantes ese año, y en 2015 recibió el Sello de Patrimonio Europeo, distinción del Parlamento Europeo.
Para quienes prefieren alojarse junto al monumento, Local Guesthouse está a unos 20 minutos a pie de la entrada (1,2 millas, según Booking.com), en pleno centro de Sagres. La fortaleza se encuentra en la región del Algarve, que reúne también otros lugares conocidos — como Praia da Marinha, junto a Lagoa, a unos 50 km al este, al otro lado de la región.
Desde enero de 2025, la entrada de adulto cuesta 10 €, con tarifa reducida de 5 € para jóvenes de 13 a 24 años, mayores de 65 años y grupos familiares; los menores de 12 años entran gratis.
La tradición lo afirma, pero los historiadores lo consideran en gran parte un mito: la Vila do Infante solo empezó a funcionar hacia 1446, después de hazañas como el paso del Cabo Bojador (1434). Aun así, Sagres tuvo un papel real en el inicio de los Descubrimientos.
Un círculo de piedra con 32 direcciones radiantes de origen incierto —posiblemente un reloj de sol del siglo XVII— redescubierto por accidente en 1921.
Todos los días de 9:30 a 17:30 entre octubre y abril, y de 9:30 a 20:00 entre mayo y septiembre, con última entrada 30 minutos antes del cierre.