La mayoría de los visitantes llega a Cathedral Cove a pie, por el sendero que baja hasta la playa. Este paseo en kayak es la otra manera de llegar: sale de la playa de Hahei, en la Península de Coromandel, y sigue la costa dentro de la Reserva Marina de Te Whanganui-A-Hei hasta desembarcar directamente en la arena de la ensenada, un tramo de costa que la mayoría de quienes van por el sendero nunca ven desde el mar.
La reserva, creada en 1992, protege 840 hectáreas de aguas costeras entre arrecifes de roca dura, cuevas marinas y arcos tallados por el mar. Está prohibido pescar, recolectar mariscos o retirar cualquier forma de vida marina dentro de sus límites, como en todas las reservas marinas neozelandesas, lo que ayuda a mantener los bancos de peces y la vida del arrecife que a veces se ven durante el recorrido. La ruta en kayak pasa por cuevas marinas, islotes y tramos de costa invisibles desde el sendero, con el viento a favor cuando las condiciones lo permiten.
La experiencia completa dura unas tres horas, de las cuales entre dos y dos horas y media se reman de forma efectiva; el resto es el tiempo en la propia Cathedral Cove antes de volver. No se necesita experiencia previa en kayak: hay una charla de seguridad en tierra antes de salir, y los kayaks suelen ser de dos plazas, lo que permite que un niño reme delante con un adulto detrás. El equipo —kayak, remo, chaleco salvavidas y bolsas estancas para móviles o cámaras— lo proporciona el operador.
Desembarcar en la playa de Cathedral Cove en kayak requiere un permiso que solo tiene un operador: es la única forma de pisar la arena de la ensenada llegando desde el mar; cualquier otra llegada se hace a pie, por el sendero desde Grange Road o el aparcamiento de Hahei.
En la propia arena de Cathedral Cove, los paseos suelen hacer una pausa para chocolate caliente, café o galletas antes de volver a Hahei. Los horarios de salida cambian según la temporada: entre septiembre y abril predominan las salidas de mañana y primera hora de la tarde, con opciones de amanecer o atardecer disponibles a veces en verano. Conviene aplicarse el protector solar antes de salir y llevar un sombrero con cinta, ya que reaplicar cualquiera de los dos en el agua no resulta práctico.
El verano neozelandés, de noviembre a abril, es la temporada más fiable para remar aquí: el mar suele estar más tranquilo y los días son más largos. El paseo también funciona fuera de esa ventana, aunque con menos horas de luz. Como en cualquier salida marítima en la costa de Coromandel, el viento y el oleaje del día determinan si la ruta se realiza según lo previsto, y es el guía quien decide en el momento.
Para alojarse cerca, Hahei está a poca distancia a pie de la playa de salida: el Tatahi Lodge Beach Resort se encuentra a menos de medio kilómetro del punto de partida. Cathedral Cove y Hahei pertenecen a la Península de Coromandel, una región volcánica de bahías salvajes en el noreste de Nueva Zelanda.
No. Hay una charla de seguridad en tierra antes de salir, y los kayaks suelen ser de dos plazas, lo que también hace el paseo apto para familias con niños.
Unas tres horas en total, de las cuales entre dos y dos horas y media se reman de forma efectiva.
Sí, pero solo un operador con el permiso correspondiente puede llevar los kayaks directamente a la playa. Es la única forma de llegar desde el mar; la alternativa es el sendero desde Grange Road o el aparcamiento de Hahei.
Kayak, remo, chaleco salvavidas y bolsas estancas para móviles o cámaras.
De noviembre a abril, el verano neozelandés, cuando el mar suele estar más tranquilo y los días son más largos.