Cerdeña es la segunda isla más grande del Mediterráneo después de Sicilia, con unos 24 100 km² de superficie. Se encuentra a unos 200 km al oeste de la Italia continental, 200 km al norte de Túnez y a solo 16,5 km al sur de Córcega, al otro lado del estrecho de Bonifacio. Es una región autónoma italiana con estatuto especial, dividida en seis provincias y dos ciudades metropolitanas, con más de 1,5 millones de habitantes — Cagliari es la capital y ciudad más grande, seguida de Sassari.
Pocas islas mediterráneas reúnen tanta variedad en tan poco espacio: Cerdeña ha sido descrita como un "microcontinente", con montañas, bosques, llanuras, ríos, costas rocosas y largas playas de arena conviviendo en la misma isla. Tierra adentro, el macizo del Gennargentu domina el paisaje de Ogliastra, la provincia más montañosa de la isla, que con poco más de 53 700 habitantes es también la provincia menos poblada de toda Italia.
La costa de Cerdeña no es uniforme: cambia de textura según la región. Al noreste, en Gallura, la Costa Smeralda tomó forma a partir de 1961, cuando un consorcio liderado por el Aga Khan transformó unos 20 km de litoral granítico en resorts de lujo centrados en Porto Cervo. Más al norte, en el estrecho de Bonifacio entre Cerdeña y Córcega, el archipiélago de La Maddalena —siete islas principales y varios islotes, hoy parque nacional— muestra un granito esculpido por el viento y aguas de un azul casi imposible, accesible en ferry desde Palau. Al este, en Ogliastra, los acantilados calizos del Supramonte descienden hasta calas estrechas como Cala Goloritzé, mientras que al noroeste, cerca de Stintino, en la península que apunta hacia el Parque Nacional de Asinara, se encuentra Spiaggia della Pelosa, una de las playas más fotografiadas de la isla. Al oeste, en la zona del Sinis, playas como Is Arutas y Mari Ermi son conocidas por su arena poco habitual —una mezcla de granos de cuarzo y fragmentos de conchas— a lo largo de tramos de costa mucho más tranquilos que los resorts del noreste.
Cerdeña conserva los vestigios de una civilización única en el Mediterráneo: la cultura nurágica, que erigió cerca de 7000 nuraghes —torres-fortaleza de piedra construidas desde aproximadamente el 1500 a.C. El complejo de Su Nuraxi, en Barumini, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es el ejemplo más completo de esta arquitectura prehistórica. La isla es también bilingüe: el italiano y el sardo son lenguas oficiales, con el sasarés, el gallurés y el catalán (hablado en Alghero) reconocidos como lenguas minoritarias regionales.
La principal puerta de entrada internacional es el aeropuerto de Cagliari-Elmas (CAG), en funcionamiento desde 1937 y hoy base de Ryanair, con vuelos directos a ciudades como París, Londres, Madrid, Ámsterdam y Fráncfort; la isla cuenta también con los aeropuertos de Olbia Costa Smeralda y Alghero-Fertilia, además de conexiones en ferry con puertos de la Italia continental. Para explorar la costa este desde una base fija, el Hotel Ogliastra se encuentra en la provincia más montañosa de la isla, cerca de los senderos que bajan hasta el mar.
El aeropuerto de Cagliari-Elmas (CAG) es la principal puerta de entrada internacional, con rutas por toda Europa; la isla también cuenta con los aeropuertos de Olbia Costa Smeralda y Alghero-Fertilia.
El italiano y el sardo son lenguas oficiales; el sasarés, el gallurés y el catalán (hablado en Alghero) están reconocidos como lenguas minoritarias regionales.
Es un parque nacional marino en el estrecho de Bonifacio, entre Cerdeña y Córcega, que protege siete islas principales de granito y numerosos islotes; solo Maddalena y Caprera tienen carreteras.