La Playa de Tofo se extiende a lo largo de la península de Barra, en el distrito de Jangamo, provincia de Inhambane, en el sur de Mozambique, unos 22 km al noreste de la ciudad de Inhambane. La pequeña localidad que le da nombre tiene hoy unos 15.000 habitantes, repartidos en apenas 9 km² de superficie terrestre, entre calles de arena, mercados de artesanía y un número creciente de centros de buceo. Desde Maputo, la capital, el trayecto por carretera se hace por la EN1, la carretera costera nacional, y tarda entre siete y siete horas y media en recorrer los cerca de 470-480 km hasta Tofo.
La región estuvo históricamente habitada por el pueblo Bitonga, pescadores y comerciantes que dominaban este tramo de la costa del Índico mucho antes de la llegada de los europeos. En el siglo XVI, exploradores portugueses establecieron un puesto comercial en la vecina Inhambane, introduciendo el cristianismo y la lengua portuguesa en la región. En el siglo XIX, los Bitonga fueron sometidos por el Imperio de Gaza, bajo el mando de Soshangane, y más tarde, ya bajo administración colonial portuguesa, la zona pasó a formar parte del entonces África Oriental Portuguesa, con la introducción del cultivo de anacardo bajo trabajo forzado. Tofo siguió siendo durante décadas una pequeña aldea de pescadores; solo en las últimas décadas se ha convertido en uno de los destinos de buceo más solicitados del África Austral, sin que los pescadores locales hayan dejado de botar sus barcas en la playa cada mañana.
Los operadores de buceo suelen describir Tofo como la "capital africana de los tiburones ballena": las aguas ricas en nutrientes frente a la costa atraen altas concentraciones de plancton, alimento de estos tiburones, con una temporada alta registrada entre octubre y marzo. En los arrecifes más profundos, especialmente en el llamado Manta Reef, a más de 20 metros de profundidad, las mantas gigantes —que pueden alcanzar los 7 metros de envergadura— visitan estaciones de limpieza donde peces más pequeños las liberan de parásitos. Entre junio y noviembre, con un pico en agosto y septiembre, también es posible avistar ballenas jorobadas en su ruta de migración hacia las aguas de apareamiento y cría de Mozambique. Fue en Tofo donde los biólogos marinos Andrea Marshall y Simon Pierce fundaron en 2009 la Marine Megafauna Foundation, una organización de investigación y conservación que estudia estas especies a lo largo de la costa mozambiqueña desde 2003 y que sigue teniendo su sede en la localidad.
La propia Playa de Tofo tiene un oleaje suave, adecuado para quienes se inician en el surf. Más al sur, el punto de Tofinho es un reef/point break derecho más exigente, capaz de formar pequeñas secciones de tubo, más consistente durante el invierno austral, entre abril y agosto, cuando el oleaje de sureste se combina con viento offshore del suroeste. Las guías de surf locales advierten de rocas poco profundas cerca del inicio de la bahía y recomiendan surfear más cerca del punto, a media bahía.
No hay aeropuerto en Tofo; la puerta de entrada más cercana es el Aeropuerto de Inhambane, a unos 22 km, con vuelos regulares desde Maputo. La localidad forma parte de la Costa de Inhambane, un tramo de la costa sur mozambiqueña conocido por sus dunas, arrecifes de coral y puntos de buceo con megafauna marina. Como en cualquier destino turístico, el hurto oportunista es posible, aunque poco frecuente; la recomendación habitual entre los operadores locales es evitar mostrar objetos de valor y desplazarse a pie durante el día, optando por un tuk-tuk después del anochecer.
Los operadores de buceo locales señalan octubre a marzo como la temporada alta de avistamientos, aunque hay encuentros durante buena parte del año.
Por carretera, vía la EN1, el trayecto dura entre siete y siete horas y media para recorrer los 470-480 km. También hay vuelos regulares desde Maputo al Aeropuerto de Inhambane, a unos 22 km de Tofo.
La propia Playa de Tofo tiene oleaje suave y es adecuada para principiantes; el punto de Tofinho, más al sur, es más exigente y más consistente entre abril y agosto.
Medias mensuales reales de la temperatura histórica del agua.
A menos de 30 minutos en coche.