Morro de São Paulo, Bahia, Brasil. La playa más animada de una isla sin coches ni asfalto, con puestos de caipiriña en la arena al atardecer, a la que solo se llega en barco desde Salvador o Valença.
Llega temprano o tarde: entre las 11 y las 16 h en julio y agosto la arena se llena y el aparcamiento cierra. Fuera de temporada está casi vacía.
El agua es transparente casi todo el año; tras días de viento fuerte puede turbiarse 24 o 48 horas. No hay sombra natural: lleva sombrero o alquila sombrilla.
Medias mensuales reales de la temperatura histórica del agua.