Kwale, Quénia. Diecisiete kilómetros de arena blanca protegida por arrecife, con monos.
Llega temprano o tarde: entre las 11 y las 16 h en julio y agosto la arena se llena y el aparcamiento cierra. Fuera de temporada está casi vacía.
El agua es transparente casi todo el año; tras días de viento fuerte puede turbiarse 24 o 48 horas. No hay sombra natural: lleva sombrero o alquila sombrilla.